Vigilante

Muy cerca del cielo deambulaba como nutriéndose de las corrientes de aire y del sol. Era lugareño y conocía a la perfección el entorno que lo rodeaba. Podía reconocer cada recoveco del río y las sendas de las cabras perdidas en la montaña. Sabía perfectamente cuando había extraños y entonces se volvía loco. La tarde avanzaba sobre los cerros reverdecidos con la lluvia. Las formaciones geológicas propias del terciario parecían vigías de altura, sobresaliendo en la extensa pampa serrana a cientos de metros de altitud. El automóvil de los desconocidos se detuvo, prácticamente en medio de la ruta de ripio poco transitada. El lugareño revisó la escena con su aguda mirada. Se quedó tranquilo y partió raudo hacia su morada cuando ya todo entraba en penumbras y el sol apenas se veía, recortando con sus tenues rayos el perfil de las Sierras Grandes. En el quieto silencio del atardecer, uno de los pasajeros que acababa de descender para estirar sus cansadas piernas, gritó: ¡Un cóndor!


2012

Comentarios

  1. Hola ZM.

    Paso para desearte unas felices fiestas, y un buen 2013.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias José Luis y quedo a la recíproca en tus deseos. Feliz año, amigo en compañía de tu hermosa familia.

      Eliminar
  2. Que bello relato!!
    Deseo que este Año que pronto comienza venga repleto de alegría, salud y bendiciones. Un fuerte abraxo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Marilyn por tus palabras alentadoras y tus deseos que retribuyo con afecto. Un abrazo.

      Eliminar
  3. Hermoso relato...querida amiga, mil besos y feliz navidad!!

    ResponderEliminar
  4. Hermoso relato y real como lo invisible...feliz Navidad querida amiga, mis mejores deseos.

    ResponderEliminar
  5. Hola amiga Zuni.Siempre un placer leerte.
    Con mis deseos de que haya empezado bien el año un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Mi agradecimiento por tu conexión.

Entradas populares de este blog

Rosas

Rumbo al Sur

Enamorándonos