Sin soñar un Poema. Sin conocer un lugar. Sin admirar una pintura

Del Poema "Alma venturosa"

“Al promediar la tarde de aquel día,

cuando iba mi habitual adiós a darte,

fue una vaga congoja de dejarte

lo que me hizo saber que te quería.”

De Leopoldo Lugones (1874-1938)

Poeta argentino

Aviso de "Un Cambio"

A partir de 2017, los Microrrelatos o Mini cuentos dejarán de ser una expresión en este Blog y, junto con los poemas brevísimos, también hijos de mi pluma, formarán parte de otro proyecto. Espero poder concretarlo.

Como hojas al viento

Las entradas de este Blog se publican en 2017, cada martes a la medianoche, desde la República Argentina.

Coordenadas 31°4000S 64°2600O

miércoles, noviembre 28, 2012

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Si los hubiese visto antes, tal vez no estarían en el estado en  que los descubrí. Una madre sola poco puede hacer. El señor padre, un ejemplar de alta sociedad, bien distinguido, sin penurias de ningún tipo, recorriendo las calles de Lagoa, orondo, con su traje impecable de color canela. La madre, delgada, de grandes ojos verdes, sencillamente ataviada, hacía lo que podía por criar a sus pequeños hijos, dos de ojos celestes por herencia paterna. Los miré con amor y creo que lo advirtieron. No entendieron mi lengua. Ellos eran brasileños. Pedí permiso a su madre y les tomé unas fotografías. Nada más.


2012




martes, noviembre 20, 2012

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Pasaba por el frente del local, cuando escuché una voz femenina que sollozante gritaba: "¡Asesino! ¡Pobrecito, pobre angelito, lo has matado!" Angustiada, con miedo, pero decididamente curiosa, sin nadie a la vista que me acompañase, entré a la tienda.
Ningún cliente. Sólo la mujer entrada en años, aparentemente propietaria del lugar, acuclillada sobre el piso de  antiguo parquet  donde yacía un hunter muerto y, junto a ella, un perro cocker spaniel de lánguidos ojos marrones que la miraba sin entender sus exabruptos llorosos.


2011


sábado, noviembre 17, 2012

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La imponencia de la Sierra de Ancasti, casi rozando el cielo, se desplaza hacia un valle multicolor, extenso, apacible, cuna de “La morenita” como suelen apodar a la Virgen del Valle, patrona de  Catamarca, movilizadora de almas de distintos lugares y dueña de una historia que se pierde en los misterios de la evangelización de los pueblos originarios que habitaron esta zona de la Argentina. Desde la cuesta del Portezuelo, mirando abajo parece un sueño. . .Y era cierto: “Un pueblito aquí, otro más allá, y un camino largo que baja y se pierde. . .” Efectivamente, como dice la canción: “Paisajes de Catamarca” de Polo Giménez, contemplar desde la Cuesta del Portezuelo, el valle, es realmente un sueño.
Subí a la traffic y me llevé en los ojos los mil verdes del valle. Mi asiento estaba del lado del pasillo del vehículo, así que me dormí en las primeras curvas del descenso.
A la mañana siguiente, ya repuesta, decidí visitar los Museos de San Fernando del Valle* y comencé por el Antropológico "Adán Quiroga". Para mi desilusión, se encontraba en refacción. Pensé entonces, en llegarme hasta el Museo de Bellas Artes "Laureano Brizuela" el que según la información de que disponía distaba sólo  una cuadra, desde el anterior,  pero, consultando la guía turística y el plano de la ciudad, opté por el  Museo Arqueológico "Omar Barrionuevo", ubicado en el Predio de la Universidad Nacional de Catamarca, taxi mediante.  Después de almorzar una “humita en chala”* en un pequeño restaurante, atendido por sus propios dueños y familiares, previo un vaso de vino tinto de “la casa” y una empanada frita, regresé al Hotel. Cuando el sol dorado comenzaba a marcharse de la ciudad rumbo a la Cordillera de los Andes, salí nuevamente. Mi mente, mi corazón buscaban algo que no quería decir en voz alta para que mis recuerdos se quedaran donde estaban.

Recorrí la plaza principal por sus enormes avenidas y veredas y quedé fascinada con la Catedral iluminada, en un ocaso catamarqueño que hacía dura la soledad. Una compañera de excursión me invitó a cenar con ella y su esposo, pero no acepté, excusándome en un cansancio que no era tal. Al día siguiente, me levanté temprano y luego de desayunar no concurrí a la visita del día, la que proponía toda una aventura, en desoladas dunas. Preferí, recorrer bibliotecas y librerías. En una de éstas, de aspecto antiguo o pasado de moda, con vidrieras poco renovadas y anaqueles que llegaban casi hasta el lejano techo, repletos de libros, me detuve. Entré y entre tantos Textos, me detuve en unos. Ése era el lugar en que la nostalgia, mi nostalgia, se hace muy patente. Leer el nombre del autor oriundo de esta provincia norteña, Alberto Zorrilla me descolocó y casi me dejé llevar por un fuerte mareo que, de no detenerlo a tiempo me hubiese transportado a otro lugar en el tiempo. Me apoyé en el mostrador, respiré hondo tres veces y me incorporé lentamente, continuando con la inhalación y exhalación del aire, pausadamente. Una empleada se acercó y ofreció su ayuda. Pero ya me sentía mejor. De inmediato devorando horas pasadas, le pedí esos tres libros de Zorrilla.
_ ¿Lo conoce? Preguntó la vendedora. Demoré en contestar. ¡Claro que lo conocía! Y volviendo lenta a la realidad, le contesté:
_ Sí, señorita, fui alumna suya en Córdoba y me arriesgué ¿El Doctor vive en Belén*, todavía?
_ No Señora, el Dr. Zorrilla falleció hace cinco años, pero sus hijas hicieron publicar sus últimas investigaciones en esta colección de tres volúmenes.
Un dolor agudo me tomó el pecho y la boca del estómago. Sentí la garganta seca, y sin embargo, respondí:
_ No, no sabía nada de su muerte, me apena mucho. Me llevo la colección con más razón, agregué.
Salí espantada de la librería y a paso ligero enfilé hacia el Hotel. No me quedaba casi, dinero después de la compra, pero no me importaba. Ese día no almorcé en cambio leí,  leí mucho.
Era como suponía: allí estaban las últimas investigaciones de Alberto sobre los aborígenes de Shincal*. Recordé el abordaje in-situ con sus alumnos, también mis ideas, las que sin saberlo aparecían en los libros publicados post- mortem. Recordé la callecita larga, muy larga que es a la vez ruta, de Londres* y que nos conducía hasta Belén, tierra de Alberto, y dónde el grupo se hospedaba. Recordé la tristeza de mi querido profesor por la muerte de su esposa, ocurrida por entonces, unos meses atrás. Esa tristeza, que sonaba ostensible, en sus vehementes palabras descriptivas de las ruinas de Shincal y sus hipótesis. Me dormí abrazada al tomo I de la colección.
El desayuno próximo fue reconfortante, el ayuno de casi un día completo no me había venido mal. Ese día terminaba mi viaje. Esperé el aseo de la habitación y volví a sumergirme en los libros de Alberto Zorrilla. Hube de detenerme en la lectura porque los recuerdos de los años en Córdoba me atosigaron.  El romance con encuentros esporádicos que mantuvimos por dos años fue novelesco, hermoso, tierno. No teníamos nada que ocultar pero sin embargo lo hacíamos. Él era muy estructurado. Yo, por supuesto, no tanto y ni me preocupaba por hacer pública nuestra relación, en la docta*. Fue, el hombre de mi vida, a pesar de la diferencia de edades. Luego, la separación: su suegra, de quien se había hecho cargo a la muerte de su esposa, había enfermado de gravedad y él debía tomar medidas al respecto. La ausencia física de casi un año, no obstante la epistolar me había consumido. Locamente, como ahora no comía, no trabajaba, no salía, si él no estaba. ¿Cómo me pedía que lo olvidara? ¿Cómo quiere que lo olvide? Le contestaba. Así, lentamente, lo perdí. Mucho más tarde me enteré por un investigador del Conicet* donde, para entonces yo trabajaba que, el Dr. Zorrilla no había vuelto a Córdoba porque sus hijas no lo dejaban. Se fue consumiendo y la tristeza sólo relevada por el estímulo de la investigación de nuevas cartas y textos que aparecieron, lo estimularon a vivir un poco más.
En este viaje a Catamarca me había reencontrado con mi viejo y gran amor, mi secreto celosamente guardado. Pero ahora lo tenía muy cerca: En esos tres tomos de una colección poco conocida.
El bus se desplazaba veloz por la ruta. Yo me adormecía feliz de haber podido cerrar una historia con más de veinte años de antigüedad. En Buenos Aires, mi novio número once me esperaba.
2011



Datos importantes para informarse y bella fotografía:

Clickar donde reza: "Falta aún"

*San Fernando del valle de Catamarca: es el nombre de la Capital de la  Provincia argentina de Catamarca, situada en el NO de mi país.
*Humita en chala:  plato típico del NO argentino que
se hace con los granos de choclo rallado, azúcar, leche, ají, cebolla y tomate picados y que, luego de cocinarse hasta que quede una preparación algo espesa, se deja enfriar para después colocarla  en hojas del maíz (chala) bien atadas y se hierve en agua.
*Belén: ciudad catamarqueña ubicada al O de la Provincia, en zona montañosa y valle semiárido. La cruza el río homónimo. Fue fundada el 20 de Diciembre de 1681, por Don Bartolomé de Olmos y Aguilera.
*Londres: es una localidad turística de la provincia argentina de Catamarca, en el departamento Belén, a la vera de la Ruta Nacional 40 y al pie de las sierras del Shincal. Fue la primera localidad fundada por españoles en Catamarca y la segunda en el actual territorio argentino, luego de Santiago del Estero. Lleva el nombre tan poco afín, en homenaje a Londres, la ciudad natal de la reina María Tudor, esposa del rey Felipe II de España. Fue fundada como Londres de la Nueva Inglaterra.
*Shincal: El sitio arqueológico del Shincal de Quimivil se encuentra ubicado en el Departamento Belén. Está situado al NO de la población actual de Londres y se accede por la quebrada del Río Quimivil. Hoy existe un camino de acceso que parte de la Ruta Nac. N°40 y llega hasta el pie de la muralla. Las ruinas de Shincal tienen una extensión aproximada de un kilómetro cuadrado, sobre terreno desigual.
En la zona sur se levantan tres pequeñas lomas aisladas con construcciones en sus faldas.
La parte principal de las ruinas consta de una serie de recintos rectangulares cuyas paredes de piedra alcanzan más de dos metros de altura, alineadas de N-S. Se observa la presencia de parapetos.
Los elementos encontrados corresponden a la Cultura Belén con influencia Inca.
http://www.catamarcaguia.com.ar/Arqueologia/sitios/Shincal.php
 *Docta: según la RAE: Que a fuerza de estudios ha adquirido más conocimientos que los comunes u ordinarios.  Así es nombrada Córdoba, por su famosa Universidad de la cual salían muchos “doctores”. Córdoba, la docta.
*Conicet: Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas


Catedral Basílica de San Fernando del Valle de Catamarca, Catamarca, Argentina

miércoles, noviembre 14, 2012

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La joven mujer estaba parada con los brazos en jarra, mirando desde el ventanal de su Oficina, un horizonte no pensado, un futuro incierto, un camino insospechado. Su cuerpo robusto pero esbelto se perfilaba, de espaldas, alentador. Su falda  a la rodilla tenía un tajo que mostraba parte de sus sensuales piernas. Corrió suavemente el vidrio enmarcado en aluminio y el aire húmedo y frío de junio entró en sus pulmones en un suspiro profundo, tajante como un cuchillo. Unos papeles blancos que se apoyaban en su escritorio cayeron al suelo movidos por la brisa. Se agachó a recogerlos presurosa, cuando un compañero de trabajo le anunció la hora de salida. Agradeció el aviso, se puso su chaqueta y colgó de su hombro izquierdo la cartera, no sin antes guardar en ella los papeles recogidos que lentamente metió en un sobre. Sus ojos verdes estaban enrojecidos, una lágrima resbaló de uno de ellos, mojando el sobre, justo cerca del membrete donde podía leerse: "Laboratorio". Ese día, Laura Vilchez, no compartió el ascensor con sus colaboradores. Bajó por la escalera.

2011

sábado, noviembre 10, 2012

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El vuelo le había resultado largo, tal vez, el más largo de su vida. En Ezeiza, la cabeza ya le giraba en derredor y su estómago se le encogía, casi doblándola. Evelyn viajaría a Toulouse ese fin de semana, luego de pasar unos días con Sebastiana,  su tía abuela,  en Madrid. Rebeca Spillman se lo había pedido por tercera vez, quería presentarla en su grupo de amigos y parientes para terminar de definir una situación clandestina llevándola a la luz de las opiniones. Ello significaba blanquear la relación entre ambas y por supuesto le originaba un miedo disimulado y le planteaba mil interrogantes. ¿Estaba ella preparada para enfrentar tamaño conflicto? ¿Podría dar el paso ante gente conocida sólo a través de algunos videos caseros sin haber ahondado en sus creencias? ¿Se evaluaba realmente madura para la ocasión? Muchas preguntas y pocas respuestas, en torno suyo. Rebeca no claudicaría como en otras ocasiones, estaba totalmente decidida.
 Evelyn tomó desde Barajas el vuelo de Air France con destino a Blagnac sin darle más vueltas al asunto, al punto que cuando arribó al aeropuerto El Prat, ya que había una escala de una hora aproximadamente en Barcelona, sus piernas no le temblaron al avanzar hacia la caseta de conexión con Toulouse. Una hora de espera fue más que suficiente para que todo se volviera claro ante sus ojos y pensamiento. Los Led del aeropuerto no dejaban de transmitir escenas del macabro atentado en Toulouse, una muestra de locura y despropósito, una verdadera pesadilla que puso en vilo a toda Francia propendiendo a que el periodismo indagara en la mente de un terrorista que  entra a un colegio y elige a sangre fría a tres niños para asesinar. Un desafío liso y llano a nuestra especie, pensó Evelyn. No pudo llegar a Toulouse. Su corazón oprimido, su sinrazón expuesta, la colocaron en su lugar en el mundo. Le faltó el valor para acompañar a Rebeca en la congoja y en los eventos de su comunidad. Nunca se presentaría ante su familia. Nunca, ésta se enteraría de la elección que habían realizado, casi en el fin del mundo, en aquella excursión dónde dos años atrás se conocieran, mientras se enamoraban de los pingüinos magallánicos, habitantes naturales de la Isla Martillo en pleno Canal de Beagle.


2012


martes, noviembre 06, 2012

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Micros motivados con la palabra: Jacarandá




Ha terminado noviembre y casi no quedan flores azules de jacarandá* en las calles y veredas de mi ciudad.


Me gusta caminar a la siesta cuando no hay nadie que pase, para zambullirme, sola, en el mar azul-índigo-liláceo de las flores del jacarandá.

Las flores del jacarandá son celestes, algunas pueden verse casi azules y otras casi lilas, como un colchón en las veredas y jardines.

Me traen recuerdos de la adolescencia, cuando al amparo de su sombra, entre fábulas y esperanzas, jugábamos a ser grandes, junto al jacarandá del patio de la escuela.

Son hermosas las calles de mi ciudad vestidas de azul en octubre y noviembre con su tinte azul primaveral del jacarandá, atrayendo los recuerdos.

Hoy me siento tan joven como ayer cuando veo en la vereda del colegio secundario, otro jacarandá, añoso, de grueso tronco oscuro, cubriendo con su lluvia azul-celeste, la calle y la gente.Y pienso en la belleza de este árbol, duradera, imperturbable, tanto como la del recuerdo del primer beso recibido bajo su copa.

2011




*El jacarandá es un hermoso ejemplar autóctono, muy utilizado como árbol ornamental
en el arbolado urbano. Etimológicamente su nombre viene de la lengua tupí, pueblo que pobló Brasil; Paraguay y noreste de nuestro país y significa:"Fragante".El jacarandá es un árbol de follaje caduco o semi-caduco, de gran porte y resistencia, copa ancha y ramificada y vistosa floración.



sábado, noviembre 03, 2012

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La mujer no era joven, tampoco vieja, pero contaba unos cuantos años. Poco a poco dejó de hablar hasta que quedó muda. Llegó el día en que no pudo decir ni un sí ni un no. Su esposo comenzó a preocuparse y la llevó al médico. Se sintió defraudado por el profesional, ya que nada le encontró. Sin embargo la había derivado a un especialista y así comenzó el derrotero en busca de una solución a la mudez de su esposa. Los resultados se presentaban casi siempre con tintes negativos, hasta que siguiendo la última recomendación, terminaron en el consultorio de un psicoanalista. El prestigioso profesional de importantes honorarios que perturbaban aún más al hombre, comenzó a tratar a la mujer no permitiendo la participación de su marido durante las sesiones, hasta que él lo creyese conveniente y necesario. Luego, la paciente acudiría a la entrevista  semanal, sola, aunque su esposo, ofuscado la aguardase en el auto, a pocos metros de la Institución. Una de las veces se cansó y subió hasta la sala de esperas, ubicada en el tercer piso, confortable y de paredes pintadas de color celeste. Con nerviosa paciencia, la aguardaba y durante el viaje le refunfuñaba con hirientes palabras que aludían a su personalidad anterior, abierta, extrovertida y parlanchina. El hombre reconocía que su vida había cambiado radicalmente desde que su mujer dejó de hablar. Realmente la cotidianeidad, era un caos. En el fondo, extrañaba los comentarios, los relatos y hasta los chistes de su esposa. La intriga, la duda y hasta la desconfianza lo invadían en estos ocho meses de hablar solo en su casa. En la última sesión de ese jueves neblinoso y frío de agosto, tomó coraje y cuando el psicólogo se asomó a la puerta del consultorio para despedir a su paciente, lo interceptó, preguntándole sobre el tiempo que aún restaba para la recuperación de su esposa. “Ya casi está recuperada” aseveró el profesional, indicándole al hombre que pasara para poder expresarse en mejores condiciones. “Su esposa tenía bloqueada la función del habla”, explicó.
“Eso ya lo sabía”, pensó, pero le intrigaba conocer la causa de la mudez de su esposa por más de 10 meses. Eso, le había significado un tormento devenir.
“Cuando Ud. salga verá que algo le dirá”, acotó el psicoanalista. Contrariado, y a punto de entrar en cólera, el esposo, le reprochó: “Pero cómo no me dijo algo Doctor, durante todo este tiempo”. Resoplido disimulado mediante, el interlocutor palmeó al hombre alegando que sólo hablaba con sus pacientes y que su esposa estaba prácticamente recuperada queriendo poner fin a las demandas del hombre. Cuando ya parecía que la conversación había concluido,  el esposo volvió sobre sus pasos en un giro brusco y prepotente, y visiblemente nervioso,  re-preguntó:
_ ¿Pero habla, Dr., con Ud. habla?
_ Por supuesto, si no, cómo podría evaluar sus mejoras, respondió el profesional.
_ ¿Y por qué conmigo no lo hace? demandó el hombre visiblemente ya encolerizado.
_ Por precaución, señor y por consejo profesional, acotó.
_Bueno, bueno replicó el esposo sin llegar a entender redondamente el asunto, ¿Me puede explicar o siquiera insinuar la razón de su mudez?
_ ¡Claro! Contestó el psicólogo, Ud. se pasó la vida o los treinta años de su matrimonio reprochándole ante la familia y ante terceros que hablaba mucho, con diferentes tonos, desde la broma cursi, hasta la calificación desacreditante y bueno, la mente de su esposa  tuvo su reacción. . .
Con los ojos azorados, el hombre  salió del consultorio, sin poder balbucear palabra alguna. Fue al toilette y luego se detuvo ante el escritorio de la secretaria que se apuraba en recoger sus bártulos con ánimo de retirada. Más calmo, preguntó:
_ Srta. ¿Le dejó dicho algo mi esposa?
_ Sí,  respondió la joven, con su chaqueta en la mano y su cartera gris colgada del hombro, me dijo que le entregara esta esquela, extendiéndole un papel de color amarillo finamente doblado, cuyo texto decía solamente: “chau”. Mientras, el móvil de la empleada llenaba el lugar con un insistente ringtone.

2012

No te duermas sin un cuento. . .by Zuni Moreno. Con la tecnología de Blogger.

Este Blog. . .


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Por

Zuni Moreno

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Mi Propósito


La vida nos reúne en cualquier lugar y nos cuenta historias cotidianas.

Yo las he interpretado a través de los cuentos breves y los microrrelatos.

Y, a los sentimientos que fluyen de aquéllas, los he expresado en simples poemas.

Aquí, mi trabajo, para ustedes.

Zuni Moreno

Reconocimiento II


Todas las pinturas que acompañarán las entradas de "No te duermas sin un cuento", durante 2017 pertenecen a uno de los pintores argentinos más reconocido a nivel nacional e internacional, no sólo por la calidad de sus obras sino además por su particular temática: Benito Quinquela Martín (1890-1977)

Barcos de Quinquela Martín

Barcos de Quinquela Martín

De QM

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Reconocimiento I


Todas las pinturas que acompañan las entradas de "No te duermas sin un cuento" pertenecen a uno de los artistas rusos contemporáneos más admirado: Vladimir Volegov.

Este pintor nos acompañará durante el año 2016.

Mujeres de Volegov

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No te duermas. . .

Candela por la Paz

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Quien escribe

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Conjunción


Las fotografías que ilustran este Blog, son de mi cámara.

Los cuentos y poemas, de mi pluma.


Capturando la vida

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Pensamiento en rosa


"He mirado las rosas y me he acordado de ti"

Juan Ramón Jiménez,

escritor y poeta español, (1881-1958)


Rosas, rosas

Rosas, rosas
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Poemas en flor


Este Blog trae al lector también poemas y, como un árbol en flor, supone la siembra y anuncia la cosecha, mientras se deshoja la vida.

Escribiendo con el pensamiento desde el alma

Pintando la vida

Antigua como la humanidad misma, la Pintura, responde a un impulso innato en el hombre de comunicación.

Recogiendo los frutos

Recogiendo los frutos
Tres de mis poemas y un cuento obtuvieron el 17-11-2012, el 3er. Premio en el Concurso Internacional,"Elegidos 2012" organizado por El Instituto Cultural Latinoamericano, de Junín, Provincia de Buenos Aires, Argentina.

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