Novedad

Llovía y él estaba solo, estudiando para una de sus últimas materias. Un suave golpe en la puerta lo alarmó. Al abrirla, comprobó que era ella quien regresaba a hora inesperada. En su mano temblorosa traía un papel. Se lo entregó casi llorando. Después de leerlo, el joven preparó dos copas de buen Merlot (era el varietal preferido de ambos). Brindaron y se abrazaron. Nacería en marzo. La felicidad los embargó.


2011


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