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Mostrando entradas de marzo, 2014

Convicción

Pasó rápido, casi como una estela en la noche clara, por eso la vio, como veces anteriores. Se sintió bien y, se ovilló en la puerta del zaguán, aferrado a su botella de tinto que en ese entonces era su única compañía. Meses más tarde, mientras recorría con su mirada ese cubículo blanco en el que se encontraba,  advirtió que esa bruma luminosa, quizás con mayor rapidez que en otras ocasiones, pasó muy cerca de él. Sin embargo,  ante su pregunta sobre si la había visto también, la enfermera le respondió: "No, pero no se preocupe Antonio, es el efecto de los medicamentos". No le creyó, siguió pensando que su final estaba cerca. Siempre fue un ángel.

2014

Recuerdos a color

"Los recuerdos pueden tener colores. Sólo si tú los piensas y ves con los ojos de adentro", me dijo un día, un sabio maestro yogui. Ayer, mientras miraba el mar embravecido y escuchaba las sirenas de las ambulancias presagiando un accidente a mis espaldas, recordé a Santiago, como todos los días de mi vida.  ¿Cómo sería Santiago con diez años más? Tan pelirrojo, tan obcecado en su forma de conducir, tan amante, tan. . . ¡Cómo le amaba!  El tiempo ha pasado y él continúa habitando en mi mente.  Es hora de regresar, pensé, cuando el mar se tiñó de rojo. Recordé la casa, siempre igual, y la oscuridad  pintó todo de negro. Hoy, desperté en medio de una bruma dorada y vi el sol. Recordé entonces, que debía preparar el desayuno para nuestra hija. 

2013

Unidos para siempre

Imagen
¡Pensar que él la miraba desde adentro, sin que ella lo advirtiera! Estaban unidos por los avatares de la vida y apenas sabían de la existencia uno del otro. Juana, trabajaba de doméstica y no podía perder tiempo en sentimentalismos. Así la habían criado. Todo el día con la carga a cuestas enfrentando los designios de quién sabe qué destino. Él, pegado a ella, sin entender nada, no la perdía de vista ni a sol ni a sombra. Pero, esa noche de verano, todo cambió. Después de un tumultuoso encuentro y ya decidido a mirarla de frente, dispuesto a acompañarla para siempre, se sintió libre cuando el médico cortó su cordón umbilical.  2011
(Con leves correciones en 2014)


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Efraín

Ese verano Efraín había decidido pasarlo en la posada de su abuelo. Estaba harto de la ciudad y vacacionar en el mar otra vez, no lo entusiasmaba. En cambio, mirar las sierras cubiertas de verdes oscuros, escuchar el sonido cantarino de un arroyito saltarín, distraerse con los turistas que van y vienen por el hotelito, eso sí lo reconfortaba. Por otra parte lo había hecho muchas veces en su niñez y parte de su adolescencia, siempre al amparo de su abuela Alicia que lo llenaba de mimos y le complacía su gusto por las empanaditas de queso. Llevaría, por supuesto, su Notebook para divagar entre números y cálculos. Para proyectarse y entretenerse en la Red con sus amigos cibernautas a quienes dedicaba parte de su tiempo, cuando regresaba a su departamento, cumplido su tiempo laboral. Se adaptó rápidamente al movimiento diario de la Posada. Para desayunar, había elegido una mesa junto al gran ventanal desde el cual la vista panorámica de la plaza principal, con sus hermosos ejemplares autóc…

Noticia

La joven mujer estaba parada con los brazos en jarra, mirando desde el ventanal de su escritorio un horizonte no pensado, un futuro incierto. Su cuerpo esbelto se perfilaba de espaldas, alentador. Su falda  a la rodilla tenía un tajo que mostraba parte de sus sensuales piernas. En su salida reciente, había percibido el aire  frío y húmedo de junio penetrando airosamente en sus pulmones en un suspiro profundo, tajante como un afilado cuchillo. Unos papeles blancos que había sacado de su bolsa para leer, cayeron al suelo como escapando de la lectura. Se agachó presurosa a recogerlos, cuando un compañero de trabajo desde el marco de la puerta, le anunciaba la hora de salida. Agradeció el aviso, se puso su chaqueta y colgó de su hombro izquierdo la cartera, con los papeles recogidos aún en la mano. Sus ojos oscuros estaban enrojecidos, una lágrima resbaló de ellos, ahogándose en el sobre, justo cerca del membrete donde podía leerse:"Laboratorio". Ese día, Laura Vilchez, no compa…