Entradas

Mostrando entradas de julio, 2014

En la red

El hombre esperaba paciente en aquel tradicional Café ubicado sobre la ancha avenida resguardada por imponentes edificios de principios de siglo. Allí, se servía el verdadero café entonador de las mañanas. El diario, a un costado y su vieja agenda de cuero verde, sobre la mesa, lo flanqueaban. Su Notebook, compañera habitual y fiel testigo de su relación etérea, enfundada aún en su maletín, descansaba sobre otra silla. Una música instrumental de fondo recordaba a Piazzola y el aroma especial del lugar, mezcla de distintos olores, ofrecía un ambiente acogedor para la espera de aquel jueves de agosto. En el último e-mail, le confesaba su amor, después de largos meses de conquista virtual. Ella lo había terminado aceptando luego de resistirse a la situación durante repetidos contactos del mismo tenor. Tras ello, había llegado el día concertado para materializar aquel encuentro en el mundo de una realidad desconocida. Ella, se había insinuado desde el principio, como mujer difícil para es…

La condición

Su vestimenta tradicional lo asemejaba a algún príncipe sacado de un cuento de “Las mil y una noches”.Sin embargo, sumanera de comportarse le aseguraba una formación occidental. Aquel joven y potentado árabe había sido muy claro en su solicitud: Sólo le interesaba que la mujer seleccionada y quien habría de convertirse en su asistente para la interpretación de la lengua española, reuniera esa condición especial. Convencido de haber dado con la reconocida Consultora, aguardaba con nerviosismo el resultado, ya que su regreso a Dubai le urgía. Las cualidades personales y de formación se daban por descontadas. El único requisito que exigía el Empresario preocupaba al Gerente,  razón por la cual puso en marcha un operativo de selección mediante toda la Mercadotecnia que tuvo a su alcance, en busca de la candidata ideal. La excentricidad del pedido había superado las previsiones de la Agencia. El cliente no se interesaba en los atributos físicos de la candidata, había espetado. De las selecci…

Desencuentro

La inclinación de los árboles del camino que llevaba hacia la casa daba idea de la fuerza del viento que los moldeaba. El auto se detuvo frente al gran portón verde. Tiago bajó para abrirlo. Hicimos otro trecho del ahora casi sendero y, el paisaje despertó los recuerdos adormecidos en algún lugar de la memoria: el aljibe, los corrales a lo lejos, las nubecitas blancas deambulando por el cielo azul. El sol matinal iluminando la casa. El jardín descuidado que otrora estallaba en plantas diversas con un colorido envidiable. Salió a atendernos una señora robusta y morena con evidente sangre aborigen en sus venas. _ Buen día, no hay nadie dijo, sin dejar a Tiago articular palabra. _Buen día señora, salté yo y agregué. . .pero nos dijeron que el Sr. Lóbrega iba a estar. _ No, el patrón no está, murió hace diez años. _ ¿Quién, Don José? preguntó Tiago. _Sí, y me disculpan tengo que hacer, contestó agriamente la matrona seguida del portazo. Seguramente lo había reconocido. Cuando Tiago se marchó, e…

Crisis

La crisis mundial, local, en fin, la temible crisis, lo había alcanzado también a él, confundiendo su pensamiento, su proyecto de vida, deshaciendo ilusiones, deshilvanando su historia. Daniel Larroqué volvía de su trabajo envuelto en el silencio de su voz, ausente de sus canciones silbadas,  ensimismado en sus ideas, mientas la humedad y el frío del anochecer de agosto en la gran ciudad, lo hacía estremecer. Había pensado e imaginado durante todo el día la situación. Llegaría, saludaría a Rita y después de cenar, hablaría. Sí, hablaría. Así lo había programado. ¿Y Rita? ¿Cómo actuaría ella? ¿Cómo reaccionaría, después de tanto tiempo? Mientras bajaba las escaleras, albergadas por muros cubiertos de “graffitis” que habrían de llevarlo hasta el Metro, un sudor frío le sacudió el cuerpo. ¿Estaba realmente preparado? No podía responderse. Siempre le pasaba lo mismo. El tren subterráneo estaba por salir y la gente se agolpaba en sus puertas para no perderlo. ¿Qué mejor palabra que lo liberara …