Nostalgia





Apoyada en el muro de la costanera, miraba el ancho río marrón. Sus ojos oscuros se perdían en la lejanía de pequeñas olas que dejaba la estela de un lanchón. Su canoa de madera, pintada de rojo no se divisaba. Ésa, donde tantas noches, a la luz de la luna, recogieron juntos los espineles plateados de tanto pescado. Ahora estaba sola: sin él, sin su canoa y la saudade había cobrado vigencia.

2011

Las pinturas que acompañan cada cuento pertenecen a Vladimir Volegov, pintor ruso contemporáneo


www.volegov.com


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