Observadora






Los veía moverse constantemente. Algunos saltaban, otros gritaban, todos festejaban algo. No advertí motivo especial. Me convencí: festejaban la vida. Mis ojos no lograban distraerse de la escena. Sus actitudes podían pertenecer al aquí y ahora o representar ritos del pasado. Gesticulaban exageradamente, se comunicaban a través del lenguaje oral, pero a tal volumen que las palabras vibraban en el ambiente de modo no inteligible. Sus atuendos, muy coloridos, sugerían una especie de arcoiris en ostensible combinación con el entorno vital. Casi todos tenían las mismas dimensiones. De pronto, se incorporó al grupo, un integrante que llegaba retrasado. Por mi parte, intentaba concentrarme en la lectura del último libro de Haruki Murakami que acababa de comprar y que me había propuesto revisar, mientras bebía un juvenil vaso de café mocha. El resultado: “Negativo”. El recién arribado fue recibido con sonidos eufóricos. Brincaban, se abrazaban, uno se subía sobre la espalda del otro, dejando caer sus bártulos al suelo. ¡En fin!
Pude entender entonces, cómo funcionaban. Sobre sus cabezas levitaba un Ser, o una Mente, suma de las mentes de todos ellos. No eran cada quien. Eran Uno.
Eran las emociones del grupo, vinculando los cuerpos, reviviendo a través de la evolución, situaciones remotas, propias tal vez, de un conjunto de australopithecus*, comunicándose.
Si no fuese porque me encontraba en un bonito Shopping porteño, lo hubiera jurado. Tuve entonces que convencerme: Se trataba simplemente, de adolescentes esperando la hora del contra-turno en algún curso de la Secundaria.

 2013





No dejes de clikar donde dice  "Falta aún" para deleitarte con una  fotografía


* Homínido, según algunas opiniones científicas sería el primer eslabón entre el mono y el hombre.




Comentarios

  1. Cuanto hemos evolucionado querida Zuni. Muy interesante y bonita la historia.
    Te agradezco de todo corazón tus palabras.
    Besos, buen finde

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    1. Gracias Vero. Una alegría saber de ti. Abrazos amiga.

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  2. Algunos seres todavía no han evolucionado mucho que digamos ;). Bonita historia.
    Un abrazo!!

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  3. Gracias Ramón por tu apreciación. A veces las distancias se acortan. Un abrazo.

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  4. Me encantó el relato y la fotografía. Sin dudas, los humanos en grupo están ligados en bloque por redes emotivas. Permíteme acotar que los australopitecos son presumiblemente los primeros en comenzar a reflexionar sobre sus propias emociones. Comienza con ellos a gestarse el embrión de la conciencia o autoconciencia.
    Es tu cuento un canal de aprendizaje muy valorable porque entretiene y enseña.
    Un abrazo fraternal

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    1. Gracias Mario por tu aporte científico a mi cuento. Abrazos.

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