Broma

Hoy es jueves de luna llena
¡Buenas noches!

Broma

Elenita vacacionaba junto a sus primas en la casa de la abuela paterna, en plena mitad del siglo XX.  Ya entrada la noche, se levantó despacito y en puntillas de pie, se dirigió a la escalera rumbo a la cocina. Nadie escucharía, menos a tales horas cuando el sueño es más profundo. Ella quería ganar la apuesta a sus primas. El miedo la hizo presa cuando escuchó un ruido abajo. Se quedó quietecita y esperó nuevamente el silencio. Nada sucedió. Llegó hasta la vieja alacena, buscó en los estantes y tomó un frasco de cerámica que contenía dulce de leche, dio media vuelta y regresó a su cama. Prontamente tuvo que ir al baño. El revoltijo que había en su pancita era terrible. Los retortijones no la dejaban dormir.

Esa mañana no se levantó. Tampoco lo hizo al día siguiente, ni en la semana. Sus padres viajaron desde la ciudad, porque el “Doctor” había aconsejado reposo y no moverla. Nadie observó la ausencia de un frasco de dulce de leche porque la alacena estaba llena de ellos. Finalmente, el médico atribuyó a una enfermedad desconocida la muerte de Elenita. Sus primas le habían jugado una cruel “broma”.

2014

¡Dulces sueños!

Comentarios

  1. Vaya bromita! Buenas primas. Pero lo narras muy bien, amiga.

    Buen fin de semana

    ResponderEliminar
  2. ¡Gracias José! Aunque nos duela, las bromas sin mesura de los niños existen. Igual para ti.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Mi agradecimiento por tu conexión.

Entradas populares de este blog

Rosas

Enamorándonos

Homenaje a las flores V