Sin soñar un Poema. Sin conocer un lugar. Sin admirar una pintura

Del Poema "Alma venturosa"

“Al promediar la tarde de aquel día,

cuando iba mi habitual adiós a darte,

fue una vaga congoja de dejarte

lo que me hizo saber que te quería.”

De Leopoldo Lugones (1874-1938)

Poeta argentino

Aviso de "Un Cambio"

A partir de 2017, los Microrrelatos o Mini cuentos dejarán de ser una expresión en este Blog y, junto con los poemas brevísimos, también hijos de mi pluma, formarán parte de otro proyecto. Espero poder concretarlo.

Como hojas al viento

Las entradas de este Blog se publican en 2017, cada martes a la medianoche, desde la República Argentina.

Coordenadas 31°4000S 64°2600O

sábado, julio 26, 2014

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El hombre esperaba paciente en aquel tradicional Café ubicado sobre la ancha avenida resguardada por imponentes edificios de principios de siglo. Allí, se servía el verdadero café entonador de las mañanas. El diario, a un costado y su vieja agenda de cuero verde, sobre la mesa, lo flanqueaban. Su Notebook, compañera habitual y fiel testigo de su relación etérea, enfundada aún en su maletín, descansaba sobre otra silla. Una música instrumental de fondo recordaba a Piazzola y el aroma especial del lugar, mezcla de distintos olores, ofrecía un ambiente acogedor para la espera de aquel jueves de agosto. En el último e-mail, le confesaba su amor, después de largos meses de conquista virtual. Ella lo había terminado aceptando luego de resistirse a la situación durante repetidos contactos del mismo tenor. Tras ello, había llegado el día concertado para materializar aquel encuentro en el mundo de una realidad desconocida. Ella, se había insinuado desde el principio, como mujer difícil para establecer una relación con el sexo opuesto. Su historia, la había abatido física y psíquicamente. La Red fue su consuelo en noches de melancolía e insomnio.
Afortunadamente para Él, esa situación le aseguraba un camino limpio, sin escollos para conquistar a su compañera internauta. En cambio, de su parte hubo muchos amoríos y hasta un hijo sin reconocer,  pero le quedaba claro que nunca se hubo de interesar con tal vehemencia por una mujer, en este caso, por alguien a quien no conocía físicamente y quien sólo a través de sus palabras escritas se le había develado. Si bien no se conocían personalmente, la había imaginado durante todo este tiempo, cansado de tentar en la vida real. Por sobre todas las cosas la había elegido, así como así, luego de encontrarla en una Red Social donde colgaba videos de temas románticos. Ahora era distinto. No podía explicarse el embrujo que lo mantenía pendiente de cada texto o canción que viniera de Ella. Sus encuentros virtuales, motivados recíprocamente se fueron haciendo cada vez más amenos y la intimidad terminó por invadirlos. Llegó el día en que ambos decidieron conocerse. Mientras leía aparentemente el “matutino” un poco de temor le oprimía el pecho ya que quién sabe qué motivos se empecinaban en demorar el encuentro. Divagaba en reflexiones vanas, cuando de repente, Ella entró por la antigua puerta de dos hojas del Bar, dejando pasar una brisa helada, propia del invierno. La gente caminaba rápido por la acera en un ir y venir instado por la obligación o por el frío estacional. Se arregló el pelo y decidida, con una insinuada sonrisa, luego de mirar en derredor encaró hacia la mesa desde donde Él la observaba. ¿Cómo lo iba a reconocer, si nunca se dijeron cómo era cada quien? La contraseña, la clave, la consigna se centraba en la Notebook que iba a estar abierta con el paisaje de un lago en su plasma, el cual sería ostensible. Él, despistado y nervioso se había olvidado de desenfundarla. La joven de larga melena leonina, avanzó aún más y al pobre habitué se le retorcieron las entrañas. Ella no se sentó, provocando estupor en el hombre que imperceptiblemente se retorcía en la silla. Todo acabó muy rápido, casi con la pregunta de la mujer.
“Disculpe, Señor ¿No ha visto Ud. a un joven con una Notebook abierta?” Avergonzado interiormente, se apresuró a contestar: “No Señorita, no he visto a nadie así,  hasta ahora ha venido poca gente” y excusándose, se levantó como por arte de magia, saliendo apresurado con su cojera a cuestas y tratando de acomodarse la gorra de paño sobre su calva cabeza. La joven con rostro visiblemente desencantado también se retiró tras él.
2011

Corregido 2013



sábado, julio 19, 2014

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Su vestimenta tradicional lo asemejaba a algún príncipe sacado de un cuento de “Las mil y una noches”.  Sin embargo, su  manera de comportarse le aseguraba una formación occidental. Aquel joven y potentado árabe había sido muy claro en su solicitud: Sólo le interesaba que la mujer seleccionada y quien habría de convertirse en su asistente para la interpretación de la lengua española, reuniera esa condición especial.
Convencido de haber dado con la reconocida Consultora, aguardaba con nerviosismo el resultado, ya que su regreso a Dubai le urgía.
Las cualidades personales y de formación se daban por descontadas. El único requisito que exigía el Empresario preocupaba al Gerente,  razón por la cual puso en marcha un operativo de selección mediante toda la Mercadotecnia que tuvo a su alcance, en busca de la candidata ideal. La excentricidad del pedido había superado las previsiones de la Agencia. El cliente no se interesaba en los atributos físicos de la candidata, había espetado. De las seleccionadas, el grupo mínimo debió reducirse a cinco mujeres. Sentado frente al  curvilíneo escenario del que pendía una gruesa cortina de terciopelo verde, observaba junto al Gerente comercial la parte visible de las candidatas. El puntero de fino marfil que sostenía en su mano izquierda, hizo la selección definitiva, señalando el lugar que ocupaba una joven de mediana edad y cabello blanco como la nieve. Su portentoso currículum conteniendo premios y menciones a granel, no le había proporcionado resultado tan satisfactorio como su característica personal.
El Gerente se sorprendió y pegó un brinco desde la poltrona Luis XV gemela con la del cliente. Visiblemente nervioso se acercó al árabe y le masculló al oído: “Pero, Señor,  es la albina”
El árabe se puso de pie y concretó la operación contestando: “Sin embargo, tiene los pies mas bellos del mundo” Ella trabajará descalza, para mi regocijo.

2013




sábado, julio 12, 2014

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La inclinación de los árboles del camino que llevaba hacia la casa daba idea de la fuerza del viento que los moldeaba. El auto se detuvo frente al gran portón verde. Tiago bajó para  abrirlo. Hicimos otro trecho del ahora casi sendero y, el paisaje despertó los recuerdos adormecidos en algún lugar de la memoria: el aljibe, los corrales a lo lejos, las nubecitas blancas deambulando por el cielo azul. El sol matinal iluminando la casa. El jardín descuidado que otrora estallaba en plantas diversas con un colorido envidiable.
Salió a atendernos una señora robusta y morena con evidente sangre aborigen en sus venas.
_ Buen día, no hay nadie dijo, sin dejar a Tiago articular palabra.
_Buen día señora, salté yo y agregué. . .pero nos dijeron que el Sr. Lóbrega iba a estar.
_ No, el patrón no está, murió hace diez años.
_ ¿Quién, Don José? preguntó Tiago.
_Sí, y me disculpan tengo que hacer, contestó agriamente la matrona seguida del portazo. Seguramente lo había reconocido. Cuando Tiago se marchó, ella sería una de las anónimas y jóvenes empleadas de la estancia.

Desolado y en silencio subió al coche y sin musitar palabra se dirigió al pueblo. La misma postal de calles de tierra, polvo en suspensión y una heladería antigua donde solíamos pasar las tardes de verano jugando con los otros niños del lugar, se presentó ante mis ojos.
Yo, apostaba  que la gente le iba a dar respuestas. No todas, por cierto.
Y sí, la estancia se había vendido y los malos entendidos familiares seguirían sin aclararse. El contacto perdido, el tiempo sin fronteras que todo lo desdibuja, el desapego que se introduce en el alma sin sospecha, ya se habían cobrado su cuenta.
Un destino nuevo, un futuro prometedor y un tiempo sin mensura los separó. ¡Pobre Tiago! El dolor se iría adormeciendo, la culpa lo consumiría…
En el viejo cementerio, se arrodilló y lloró.
Yo no pude. Yo lo imaginé todo.
2010

Corregido 2013

sábado, julio 05, 2014

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La crisis mundial, local, en fin, la temible crisis, lo había alcanzado también a él, confundiendo su pensamiento, su proyecto de vida, deshaciendo ilusiones, deshilvanando su historia.
Daniel Larroqué volvía de su trabajo envuelto en el silencio de su voz, ausente de sus canciones silbadas,  ensimismado en sus ideas, mientas la humedad y el frío del anochecer de agosto en la gran ciudad, lo hacía estremecer.
Había pensado e imaginado durante todo el día la situación. Llegaría, saludaría a Rita y después de cenar, hablaría. Sí, hablaría. Así lo había programado.
¿Y Rita? ¿Cómo actuaría ella? ¿Cómo reaccionaría, después de tanto tiempo? Mientras bajaba las escaleras, albergadas por muros cubiertos de “graffitis” que habrían de llevarlo hasta el Metro, un sudor frío le sacudió el cuerpo.
¿Estaba realmente preparado? No podía responderse. Siempre le pasaba lo mismo. El tren subterráneo estaba por salir y la gente se agolpaba en sus puertas para no perderlo.
¿Qué mejor palabra que lo liberara de culpa tendría que escoger?
Eran seis años y un mes y tres días. Siempre tuvo la comida lista cuando llegaba,  de noche, luego de la jornada laboral.
Sus camisas siempre relucieron impecablemente planchadas.
Sus pantalones llevaban la raya perfecta, siempre.
Siempre. . . ¡Cuántas cosas, siempre! ¡Pero ya no podía. . .!
¡¿Cómo no la fui preparando?! Se planteaba, mientras, la contorsión del “subte” en una pronunciada curva lo bamboleaba de un lado para otro.
De nuevo en su casa, cumplió con el ritual acostumbrado: se quitó los zapatos de cuero negro, se puso las chinelas de franela gris que lo esperaban en el mismo sitio de siempre, desanudó su moderna corbata, colgó el saco en el perchero desteñido y saludando de lejos, pasó al cuarto de baño.
Cenaron, como siempre, casi en silencio. Ella servía y Daniel Larroqué, revisaba los distintos canales de Noticias en el LCD. Luego, Rita retiraba los platos y traía el postre. A Daniel el corazón se le agitaba esperando el acostumbrado trozo de dulce de batata con crema de los días de semana.
Terminada la cena, Él la alertó:
_ Un momento Rita, tengo que hablar. . .
_ Sí ya sé, respondió la mujer con resignación y firmeza.
_ ¿Cómo que lo sabes? ¿Cómo puedes saber lo que te voy a decir? Increpó al pensarse descubierto en su plan
_ Sí, ya lo sé, “Señor”. Ya sé que me tengo que ir. . .

2010

No te duermas sin un cuento. . .by Zuni Moreno. Con la tecnología de Blogger.

Este Blog. . .


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Por

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Mi Propósito


La vida nos reúne en cualquier lugar y nos cuenta historias cotidianas.

Yo las he interpretado a través de los cuentos breves y los microrrelatos.

Y, a los sentimientos que fluyen de aquéllas, los he expresado en simples poemas.

Aquí, mi trabajo, para ustedes.

Zuni Moreno

Reconocimiento II


Todas las pinturas que acompañarán las entradas de "No te duermas sin un cuento", durante 2017 pertenecen a uno de los pintores argentinos más reconocido a nivel nacional e internacional, no sólo por la calidad de sus obras sino además por su particular temática: Benito Quinquela Martín (1890-1977)

Barcos de Quinquela Martín

Barcos de Quinquela Martín

De QM

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Reconocimiento I


Todas las pinturas que acompañan las entradas de "No te duermas sin un cuento" pertenecen a uno de los artistas rusos contemporáneos más admirado: Vladimir Volegov.

Este pintor nos acompañará durante el año 2016.

Mujeres de Volegov

Mujeres de Volegov

Un regalo

No te duermas. . .

Candela por la Paz

Candela por la Paz

Quien escribe

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Conjunción


Las fotografías que ilustran este Blog, son de mi cámara.

Los cuentos y poemas, de mi pluma.


Capturando la vida

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Pensamiento en rosa


"He mirado las rosas y me he acordado de ti"

Juan Ramón Jiménez,

escritor y poeta español, (1881-1958)


Rosas, rosas

Rosas, rosas
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Poemas en flor


Este Blog trae al lector también poemas y, como un árbol en flor, supone la siembra y anuncia la cosecha, mientras se deshoja la vida.

Escribiendo con el pensamiento desde el alma

Pintando la vida

Antigua como la humanidad misma, la Pintura, responde a un impulso innato en el hombre de comunicación.

Recogiendo los frutos

Recogiendo los frutos
Tres de mis poemas y un cuento obtuvieron el 17-11-2012, el 3er. Premio en el Concurso Internacional,"Elegidos 2012" organizado por El Instituto Cultural Latinoamericano, de Junín, Provincia de Buenos Aires, Argentina.

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