
¡Pensar que él la miraba desde adentro, sin que ella lo advirtiera! Estaban unidos por los avatares de la vida y apenas sabían de la existencia uno del otro. Juana, trabajaba de doméstica y no podía perder tiempo en sentimentalismos. Así la habían criado. Todo el día con la carga a cuestas enfrentando los designios de quién sabe qué destino. Él, pegado a ella, sin entender nada, no la perdía de vista ni a sol ni a sombra. Pero, esa noche de verano, todo cambió. Después de un tumultuoso encuentro y ya decidido a mirarla de frente, dispuesto a acompañarla para siempre, se sintió libre cuando el médico cortó su cordón umbilical.
2011
(Con leves correcciones en 2014)
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